

Las Juventudes Falangistas de España, junto con el Sindicato Español Universitario, constituimos la rama juvenil de Falange Española de las JONS.
Nuestro movimiento es netamente revolucionario.
Proponemos una alternativa política, social y económica al sistema del 78 vigente. Luchamos por una sociedad orgánica, en la que los cuerpos sociales tradicionales (familia, municipio y sindicato) sean los elementos vertebrales de organización y expresión política de toda la sociedad.

Luchamos por una España basada en las culturas que la conformaron, como nación mediterránea, naciente de la cultura grecorromana, perfeccionada mediante su inquebrantable fe cristiana, lo que la convirtió en UNA E INDIVISBLE desde el siglo VI.
Pretendemos un hombre nuevo para una sociedad nueva. Es hora de atajar de raíz la espiral socialmente destructiva del liberal-capitalismo, revertir todos las políticas que han aislado al español de sus compatriotas, de sus amigos y de su familia y formar una nueva comunidad social y política basada en el Orden Natural y la Justicia Social.

Para todo ello, es necesario plantear a la juventud una alternativa económica justa que le permita crecer material y espiritualmente. Hay que devolver a los españoles no sólo el orgullo, sino la satisfacción de serlo. Por ello, es necesario darles a las nuevas generaciones medios de vida que le permitan comenzar un proyecto vital en libertad. El joven español debe tener el derecho y el deber de poder tomar un camino profesional sabiendo que sus primeras necesidades están garantizadas por el Estado. La vivienda y las políticas sociales encaminadas a facilitar la formación de nuevas familias son el eje central de nuestras propuestas para dar a la juventud el impulso que necesita.

Nos oponemos a la economía capitalista y queremos desmontarla. Nos negamos a ser meras piezas para el engranaje tramado por las grandes corporaciones y dedicar nuestra vida a trabajar para que terceros gocen de todos los lujos aprovechándose de nuestro esfuerzo. Es necesario distribuir los bienes de tal forma que todos los españoles tengan la oportunidad de vivir dignamente. Pero, a pesar de ello, nos oponemos al método que propone siempre la izquierda para alcanzar la justicia social: destruir la riqueza. Nuestro objetivo no es hacer a todos pobres, sino que los que menos tienen incrementen sus posibilidades económicas.

La dramática situación de la juventud hoy tiene culpables: las élites globales, junto con sus sucursales económicas políticas en nuestro territorio. Nuestros enemigos externos e internos han ido precarizando durante años nuestras condiciones económicas hasta llevarnos al extremo de trabajar durante horas y horas por salarios de miseria, hurtándonos la posibilidad de formar familias.

Pero la defensa de todo lo anterior pasa, sin excepción, por la defensa incondicional de la existencia de nuestra patria, puesto que solo los ricos se pueden permitir el lujo de prescindir de ella. Combatimos la ofensiva de las élites a través de la invasión migratoria que asola España y que pretende sustituir a los españoles autóctonos por una suerte de masa multicultural incompatible con nuestra nación, nuestra cultura y nuestra fe.

Esa inmigración que ha destruido nuestras condiciones económicas, puesto que ha sido utilizada por las élites, pagando salarios de miseria a los inmigrantes mientras los ha explotado sin cesar. Se gastan millones y millones de euros en ayudas públicas a personas que supuestamente “venían a pagar nuestras pensiones”.
Nuestro respuesta al problema es simple: REMIGRACIÓN.
Joven español, tu patria te ruega que la ayudes.
